La edición del autor novel y el mundo presente.

Siempre ha tenido un tono extraordinario el pensar que un conocido o alguien allegado a ti ha publicado un libro. Para la mayoría de la gente con ciertas inquietudes artísticas, la idea de publicar su propio libro es casi como un sueño, en la mayoría de los casos muy difícil de conseguir. Cuando un amigo te comentaba, ¿Sabes? Fulano ha publicado una novela, el primer pensamiento que se le viene a uno a la cabeza es, Vaya, debe de ser realmente bueno escribiendo. Porque la realidad es que todos tenemos interiorizado que hacer llegar al público desconocido la propia obra, es cuanto menos una hazaña. Sigue leyendo

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Anhelo

Llegó entonces un día en el que todas las experiencias que el mundo podía ofrecerle ya las había hecho suyas en algún momento. Cansado y saciado de vida observaba los días desfilar ante sus ojos como copos de nieve cayendo en silencio. Cerró los ojos y se dejó caer hacia atrás, deseando terminar con todo cuanto antes. Pero sabía que su último deseo, la experiencia culmen de una vida, jamás se haría realidad.

Deseó no haber existido nunca. Odió a la raza humana, por su insignificancia, pero sobre todo por tener en sus manos su único anhelo, siempre inalcanzable.

Y así, con el paso del tiempo, el inmortal vio la extinción del ser humano. Y odió a la Muerte por haberlo ignorado durante millones de años, siempre a él y sólo a él. A pesar de las súplicas, de los ruegos, de las oraciones y los sacrificios. Y fue solamente en ese preciso instante, con el último ser vivo hecho cenizas, cuando entendió por qué él, el Inmortal, no podía morir . Y cuando se miró a sí mismo y observó al único habitante de la Tierra, ésta ya no albergaba vida alguna.

Muro

Desde el mismo momento en que empezó a existir, hacía ya diez años terrestres, Único había dedicado su existencia a caminar sin descanso. Su razón de ser era apoyar un pie en la arena mientras desplazaba el otro hacia adelante con la única intención de apoyarlo de nuevo y avanzar así un poco más. Su paso era lento, constante y equilibrado por lo que su movimiento era en línea recta. Su dirección y sentido habían sido los mismos durante diez años y probablemente seguirían así hasta el primer instante de su inexistencia. Sin embargo andar sin descanso por aquel desierto no era su única actividad, Único poseía un cerebro y era capaz de percibir su entorno, analizarlo y preguntarse sobre el por qué y el cómo de todo ello. Era capaz de relacionar entre sí los datos que le llegaban a través de sus sentidos y crear ideas y formas de entender su mundo que ni habían nacido con él ni estaban representados en el mundo material. Sigue leyendo

Demasiado tarde

Y de tanto procrastinar envejeció, Más de lo que nunca llegó a imaginar. Y aquella bofetada de realidad le turbó el pensamiento y le hizo agachar la cabeza.

Fue entonces cuando la autocompasión afloró de nuevo, pero esta vez no para entorpecer su caminar, sino para ofrecerle su propio reflejo. Al abrir los ojos se dio asco y se entregó a la realidad para deshacerse de los enjambres de sombras de sus demonios antes de morir.